Cómo rejuvenecer e iluminar nuestra mirada

Seguimos con el post anterior en el que resaltábamos la importancia de la mirada, veíamos como un tratamiento de elección es el tratamiento con Botox o toxina botulínica. Hoy vamos a hablar del tratamiento global de la zona periocular.

La zona periocular es el centro estético de la cara, ahí es donde estimamos la edad de una persona y su estado de ánimo. Ahora que llevamos mascarilla, nuestros ojos son lo más importante en nuestra comunicación. Generalmente es la primera zona de la cara que envejece. Es un área anatómica muy compleja y necesita para su tratamiento la combinación de diferentes tratamientos, como cirugía, láser, peeling, rellenos de acido hialurónico y toxina botulínica.

¿Por dónde empezar?

Para saber por donde empezar lo primero es hacer un buen diagnóstico.

Debemos saber que en el aspecto que ofrece nuestra mirada influyen las sienes, los pómulos, los párpados superiores e inferiores, el entrecejo y la frente, además de por supuesto las cejas y el área lateral de la órbita ocular. Para las arrugas musculares de expresión ya vimos que podemos realizar un tratamiento excelente con toxina botulínica y así relajar la mirada, levantar la cola de la ceja, disminuir las arrugas de la frente del entrecejo y las patas de gallo.

Con rellenos de ácido hialurónico podemos tratar las sienes hundidas, las cejas, las depresiones de la frente, el surco lagrimal (ojeras), y por supuesto, y muy importante, los pómulos y la zona malar ya que nos ayuda a mejorar indirectamente la ojera, dándole el soporte que se ha perdido con la edad al descender la mejilla.

Esta zona periocular es muy delicada, por lo que siempre que sea posible la trabajamos con cánulas, no con agujas. Se trata de cánulas romas que producen menos traumatismo. Al no utilizar agujas disminuimos el riesgo de morados y otros eventos adversos.

Siempre debemos diagnosticar si hay o no soporte malar antes de tratar directamente el surco de la ojera, ya que, si no hay soporte, el tratamiento directo de la ojera podría no quedar bien.

La piel de la zona periocular es muy fina y a veces se producen las ojeras oscuras, bien por pigmentación de melanina (ojeras marrones) o bien porque transparenta el músculo orbicular de los párpados y las venitas (ojeras violáceas). Las ojeras marrones pueden tratarse con cremas despigmentantes o con un peeling especifico para la zona y también tratamientos con láser.

Las ojeras violáceas son muy difíciles. Se consiguen mejorar con rellenos de acido hialurónico específicos para esta zona. Si además queremos mejorar las arrugas finitas y la calidad de la piel de los párpados, el mejor tratamiento es el láser, que mejora la tersura de la piel y las arrugas finas. También mediante la tecnología Nanosoft, podemos infiltrar acido hialurónico y vitaminas sin problemas de moraditos siendo estos tratamientos complementarios y muy eficaces.

Si tenemos unas bolsas muy pronunciadas en los párpados inferiores o un exceso muy grande de piel la única solución es la blefaroplastia, una intervención muy agradecida. 

Como veis la zona de la mirada es un área compleja que necesita de un diagnóstico preciso y de tratamientos muy específicos para embellecerla, pero a la vez es una zona muy agradecida. Si estáis interesad@s en una visita, estaré encantada de atenderos en nuestra consulta con cita previa.

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